Saltar al contenido
FURIASelección
Trabajo familiar en el almacén de naranjas de Oliva, con dos hombres, cajas de madera y fruta seleccionada.
Archivo familiar.

UNA HISTORIA REAL

Historia

Mucho antes de Furia Selección, nuestra familia ya seleccionaba fruta.

En Oliva, Juan y Enrique Pérez Mahiques, conocidos como els Bessons, dedicaron buena parte de su vida al campo y al comercio de la naranja.

Antes de la marca, ya estaba la tierra.

Enrique Pérez, el Bessó, junto a cajas y naranjas en Oliva en los años 60.
Enrique Pérez, “el Bessó”. Oliva, años 60. Archivo familiar.

ELS BESSONS · OLIVA · AÑOS 60

Juan y Enrique

En 1957, Juan y Enrique Pérez Mahiques, conocidos como els Bessons, iniciaron una etapa de trabajo con otros socios en el comercio de la naranja en Oliva. Cinco años después emprendieron su propio negocio, con el apoyo de sus mujeres y de la familia.

Compraban fruta, la seleccionaban y la comercializaban.

Trabajo familiar de selección y encajado de naranjas en el almacén de Oliva.
Archivo familiar.

SELECCIONAR ERA EL OFICIO

Antes de recoger la fruta,
ya había que saber elegir.

Juan estaba más ligado al campo, la recolección y el transporte.

Enrique recorría el término, localizaba cosechas y valoraba la naranja “a ull”, cuando todavía estaba en el árbol.

También buscaba a quienes podían vender la fruta y a quienes después podían comprarla.

Después llegaban el almacén, la clasificación, la selección y el encajado.

Mucho antes de Furia Selección,
el criterio ya formaba parte del trabajo.

Carrer dels Germans Benlliure de Oliva en los años 60, donde estuvo el pequeño almacén familiar.
Carrer dels Germans Benlliure, años 60.

OLIVA · AÑOS 60

Un pequeño almacén
en Germans Benlliure.

Aquella historia tuvo también un lugar concreto: un pequeño almacén en el carrer dels Germans Benlliure, en Oliva.

Desde allí, campo, almacén y mercado formaban parte de un mismo trabajo.

Familia Pérez Jordà en 1967.
Familia Pérez Jordà, 1967. Archivo familiar.

MEMORIA FAMILIAR

La tierra también era familia.

El trabajo no estaba separado de la vida familiar.

La campaña, el almacén y el cuidado de los huertos formaban parte del día a día.

La marca Furia nació como un homenaje a la perra de Juan y su familia. Su nombre era también el del caballo de una serie de televisión que veían sus hijos.

El vínculo con la tierra fue pasando de una generación a la siguiente.

Vista aérea de la finca actual de aguacates de la familia en Oliva.
Archivo familiar.

EL PASO DEL TIEMPO Y LAS GENERACIONES

Cambió el fruto.
No cambió el criterio.

Con el paso del tiempo y de las generaciones, la historia continuó.

La naranja había sido la escuela.
Después llegó el aguacate.

Cambió el cultivo, pero permanecieron la observación, la paciencia, el cuidado y la selección en origen.

El oficio de nuestra familia es la raíz de Frutas Furia. Hoy, Furia Selección recoge ese legado y lo expresa en la selección, el cuidado y el respeto por el origen de cada producto.

ObservarEsperarCuidarSeleccionar

Territorio mediterráneo de Furia Selección al amanecer.

HOY

No cambiamos de raíces.
Evolucionamos.

Han cambiado las carreteras, los mercados, la tecnología, los cultivos y la forma de llegar hasta nuestros clientes.

Pero seguimos defendiendo la misma idea: no todo lo que podemos vender merece llevar nuestro nombre.

FURIA SELECCIÓNPARA LA MINORÍA QUE BUSCA LA EXCELENCIA.

Archivo y referencias

Fotografías del archivo familiar, salvo la imagen de la calle Germans Benlliure, que conserva su crédito original.

Referencia del relato histórico: Jéssica Cánovas, “Els Bessons, una vida dedicada a la taronja”, Llibret de la Falla Barri Sant Francesc d’Oliva, 2023, páginas 159–160.

Consultar publicación